domingo, 8 de enero de 2012

La Navidad y sus tradiciones.

Estamos llegando al final de estas fiestas tan populares “LA NAVIDAD” y creo que es un momento muy oportuno para hablar un poco sobre estas fiestas.
Como todos sabéis la Navidad es la fiesta que más tradiciones contiene.
La primera tradición con la que empezamos es con las felicitaciones, antes recuerdo que comprábamos postales, de distintas formas y tamaños, con o sin música, chistosas o con imágenes religiosas, ahora las felicitaciones se hacen mediante sms o email, tenemos que decir que además de la inmediatez, la personalización de los mensajes, la comodidad o facilidad, lo mejor de todo es su relación con el medio ambiente.
La siguiente tradición que se mantiene año tras año y da lo mismo que sea uno creyente o no, es el árbol de Navidad. Nosotros lo hemos decorado en plata y azul, ha quedado precioso, el año pasado fue en tonos rojos, verdes y dorados, aunque este año ha desaparecido la estrella de Oriente en lo alto del árbol.

Otra de las tradiciones más establecida de estas fiestas es el belén, pues nos representan el nacimiento del niño Jesús, por muy pequeño que sean las figuras, los elementos más clásicos no faltan: el Pesebre con el niño Jesús, la Virgen María y San José, los animales como la mula, el buey y los borregos, los pastores, los tres Reyes Magos.

La siguiente tradición es la cena de nochebuena el 24 de diciembre, esta noche se considera como una de las fiestas familiares más importantes del año, lo importante es estar rodeado de toda la familia y pasar una bonita velada, aunque no siempre en esta celebración familiar están todos los miembros de la familia al completo, por unos motivos u otros hay veces que no puede ser. En esta noche  tradicionalmente se come pavo, cordero, besugo, marisco todo depende del lugar que se celebre o las tradiciones de cada familia, casa o de cada país.

Nosotros es estos días siempre hemos ido a Salamanca concretamente a Casillas de Flores que es el pueblo donde está mi abuela materna. Allí también vive mi tía, casada y con 4 hijos ya casados y con hijos también. Aunque no nos juntamos todos, pues ellos también tienen familia por la parte de sus cónyuges, este año en esa noche estuvimos tres primos con sus tres hijos, y quiero resaltar que esa noche nos visitó el Papá Noel. Fue una noche maravillosa, pues mi padre representó a ese personaje tan querido por los niños y creo que hoy en el siglo XXI es uno de los símbolos más significativos de la Navidad. Esa noche mi padre nos hizo pasar un buen rato, en un principio se paseó por la plaza del pueblo y no dejamos salir a mis primas pequeñas, pues lo reconocerían, iba con su saco al hombro lo único que le fallaba era que no tenía tripa (ya lo solucionaremos para el próximo año). Más tarde nos llamó la atención el sonido de una campanita y ya dejamos salir a las niñas. Nos encontramos a Papá Noel en el balcón de mi tía, desde ahí empezó a tirar caramelos y nos preguntó qué tal habíamos sido en este año, por supuesto le dijimos todos que habíamos sido muy buenas, mis primas chillando y alucinando con lo que estaban viendo.

Empezó a bajar los regalos con su saco, atado a una cuerda. Todo fue muy emocionante, pues estábamos toda la familia observando cómo mis primas se ilusionaban, con esa inocencia del momento que hacía que los más mayores también disfrutásemos y lo pasaramos genial, riéndonos y hablando con “Papa Noel”. Viendo cómo nos lo pasamos ya le he dicho a mi padre que el próximo año voy a buscar un  traje de paje y me visto de ayudante a Papá Noel, ja ja ja, pues en Junio nos nace otro primo y cada vez la cosa se anima más.
El día 25 día de Navidad, como todos sabemos los cristianos celebran el nacimiento del niño Jesús. Nosotros lo pasamos muy bien, estamos juntos otra vez y nos da tiempo para todo, pues al estar la familia reunida, jugamos al bingo o a la Wii, contamos chistes… es una estampa muy bonita.
Por fin llegó el día 27: ¡mi cumpleaños! Decidimos ir junto con mi abuela a Portugal a comer, a un restaurante precioso que se ecuentra en el pueblo llamado “Sabugal” tiene un jardín de película: un poni, un puente con un pequeño riachuelo, animalitos, un tobogán en un árbol… Por la noche estuvieron toda la familia en casa comiendo la tarta, tuve muchos regalos por todas partes, pero sin duda, los que más me gustaron fueron el móvil y una pulsera Pandora.


Este año nos vinimos el día 30 a Madrid, pues mi padre tenia que trabajar, llegamos por la noche, pero salí a dar una vueltecita con Nazaret y Lucia, para verlas.

El último día del año, 31 de diciembre y Nochevieja, aprovechamos para plantearnos nuevas metas, nos fijamos propósitos para el nuevo año, aunque e la mayoría de los casos, acaba siendo eso, propósitos.

También haces un recuento del año que dejas, de las tristezas vividas, desilusiones, tropiezos que por una cusa o por otra no dejas de repetir, pero sin duda con lo que te quedas son con todas esas alegrías, sonrisas junto a familiares, amigos, las personas que has conocido y con las que sabes que te queda mucho disfrutar junto ellas, en definitiva, intentas quedarte con lo bueno del 2011.

Este día no es una celebración tan intima y familiar como la Nochebuena, pero igualmente celebrada.

Los más supersticiosos recurren cada año al mismo típico de alimentos con el fin de que se cumplan sus sueños: meter un anillo de oro en la copa de champán, meter dinero en los zapatos, las manos en una fuente con azúcar y luego lavarlas con cava, recibir el año con una espiga en la mano, y muchas más cosas. Lo que está claro es que en España la tradición es que la las 12 de la noche del 31 de diciembre hay que conseguir comer una uva por campanada y luego el posterior brindis con los amigos y familiares.

Nosotros es el primer año que lo celebramos en Madrid, a mi padre le tocaba trabajar ese día y a nosotros nos vino fenomenal. Esa mañana preparamos todo, sacamos la mejor vajilla, cubertería y cristalería, preparamos una mesa fantástica. Hicimos la cena y en la tarde nos marchamos al centro, estuvimos por Preciados, Callao, Gran Vía. Había mucha gente, en Sol pudimos ver en el balcón a Carolina Cerezuela y Carlos Sobera. Cuando llegamos ulimamos la cena, y esperamos a mi padre que llegaba a las 10.

Después de las uvas, mi hermana y yo nos preparamos para ir de fiesta a casa de una amigo. Fue la primera vez que salí en nochevieja y me lo pase genial, estuvimos hasta las 7 y cuarto de la mañana bailando y disfrutando de la noche.


El día 1 de enero, Año Nuevo lo peor que nos pudo pasar, sin dormir nos fuimos a Riaza, íbamos a comer con la familia de mi padre en Segovia, así pues allá que nos fuimos mi hermana y yo sin dormir, estábamos hechas polvo. Lo único que quería era llegar cuanto antes a Madrid para conciliar el sueño infinito.


La noche más mágica del año es la del 5 al 6 de enero, empezamos en la tarde del día 5 con la cabalgata de Reyes (que por cierto este año no la hemos tenido en el barrio, hay que ver lo que está haciendo la crisis), un desfile típico de carrozas y en la que Melchor Gaspar y Baltasar junto con sus pajes y ayudantes lanzan caramelos a todos los que estamos en la calle. Este año Nazaret, Inés, Aroa, Diana, Ana y yo decidimos ir al principio de la cabalgata que comenzaba en Nuevos Ministerios. Fue una larga espera hasta que pudimos verla comenzar, pero con los niños en los hombros de sus padres y mucha gente con escaleras, nos fue muy difícil… Esa noche llega también algo muy típico, el Roscón de Reyes, bollo dulce, el cual lo puedes tomar solo o relleno de nata, trufa… (a mi el que me encanta el de trufa ni comparación con el de nata, para mi gusto)  y adornado con frutas escarchadas o confitadas de varios colores y es frecuente tomarlo con Chocolate, aunque nosotros a la mañana siguiente día 6 nos reunimos todos a desayunar para tomar el roscón.



En esa noche mágica dejamos los zapatos al lado del árbol junto con turrón y 3 vasos de leche, recuerdo que antes dejábamos agua también para los camellos. Cada 6 de enero, y este año no ha sido menos, he esperado impaciente la hora para levantarme, pues aunque sabía parte de mis regalos siempre sabes que hay alguna sorpresa. No me puedo quejar este año, tenemos que pensar que estamos en crisis.  Lo que mas ilusión me ha hecho a sido las gafas Ray-Ban, ¡ah! y plancha profesional para el pelo.


Estás han sido mis navidades, pero con todo ello saco una opinión; la navidad no es tan divertida para todos, las personas que viven solas que no tienen con quién compartir su tiempo en estas fechas. Los inmigrantes que no pueden regresar a sus países se sienten alejados de sus seres queridos, se encuentran muy solos, se sienten aún más abandonadas o vacíos en estas fechas.


Las familias que han perdido algún ser querido, yo creo que la perdida de un hijo es difícil de superar, aunque otro tipo de ausencias también hace entristecer a las personas.

Estas fiestas también enfrentan a las familias dónde comer o cenar, invitados, regalos, envidias, celos y otros sentimientos negativos. Yo creo que estos conflictos brotan en estas fechas por el mayor tiempo que tiene la familia para estar junta no sé si es porque todavía no estoy en esa situación pero creo que no es tan difícil complacer a la familia política y a la propia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario