La semana pasada realizamos un debate en clase de Lengua y Literatura, el tema era sobre la violencia de género.
Es un tema que realmente interesa en la sociedad de nuestros tiempos y por ello me pareció realmente interesante debatirlo.
Cada grupo debatimos distintas ideas y posteriormente las expusimos al resto, en ocasiones no estábamos de acuerdo en ciertas cosas, pero interveníamos para aclarar nuestras ideas, el primer grupo en el que me encontraba yo, debatió:
“La violencia doméstica es una pérdida momentánea del control”. Referente a este, algunos del grupo pensaban que sí, que podía ser cierto, que dependiendo en qué casos, podía suceder una vez debido a un enfado, pero por el contrario, la gran mayoría de mis compañeros pensábamos que no era cierto, pues en el momento en el que rompes la barrera del respeto frente a tu pareja, la puedes atravesar muchas más veces y a partir de ese momento es difícil la vuelta atrás…
El segundo grupo debatió: “La violencia doméstica no es para tanto, son casos muy aislados. Lo que pasa es que salen en la prensa y eso hace que parezca que pasa mucho.” Frente a este, todo el grupo estaba de acuerdo en que no son casos aislados, son muchas mujeres las que sufren este maltrato e incluso que las que salen en la prensa son la cuarta parte, porque hay seguramente muchas, que no se atrevan a decirlo, por miedo.
El último grupo comentó el mito:” Los hombres que agreden a sus parejas son violentos por naturaleza”. Este grupo no pudo exponer sus ideas debido a la falta de tiempo, por ello, por mi parte, en un primer momento pensaba que era cierto, que habían tenido algún trauma infantil o que debido a alguna enfermedad psicológica les provocara actuar de esta manera, pero, por lo que me he podido informar, no es del todo cierto; es frecuente que el resto de sus relaciones sociales sean amables y respetuosas, por tanto , no es que no puedan controlar su ira, sino que deciden descargarla agrediendo a personas sobre las que se sienten con derecho a actuar así.
Al finalizar el debate, recapacitas, piensas, ordenas tus ideas y las mías eran que a pesar de los mitos que haya como que:” se exagera la realidad”, “con el tiempo se solución los problemas”, “donde hay amor hay sufrimiento”, en fin… es querer no ver la realidad, huir de lo que realmente todos sabemos y es que es un grave problema al que hay que enfrentarse.
Cuando enciendes la televisión y escuchas la noticia de otra mujer más en la lista de víctimas del maltrato, es como una sensación de, tristeza, frustración tal vez, por no poder hacer nada, pero lo que más duele en esas ocasiones es que ya no nos extraña, nos es tan frecuente que ni nos sorprende, duele el solo pesar que son números, cada día se van sumando más y más, pero la triste realidad es que no son números, si no personas y personas a las que se les acabó el disfrutar, el conocer, el sentir, el vivir su día a día…

