Como he dicho antes, la semana ha sido bastante intensa, he tenido de todo, a principios de semana ha venido visita a casa.
Desde Salamanca nos vino a visitar mi prima Anabel con su hija Alejandra de casi 4 años para ir a “Cortilandia” con ella, y disfrutar un poco de las estampas navideñas que nos ofrece Madrid en estas fechas.
| Esta es la vista desde le interior del árbol de Navidad, situado en la Puerta del Sol. |
Llegaron el sábado 3 por la mañana hasta el 6 por la tarde, nos lo pasamos muy bien. Ya ese sábado nos fuimos al “Centro Comercial de Sanchinarro” y allí ya sabemos lo que son los niños pequeños, de todo se antojan, pero desde el principio que vio la pista de patinaje sobre hielo, diciendo que ella quería patinar, insistiendo, pero nosotros intentamos distraerla con otras atracciones para librarnos: caballitos, los coches, y hasta en el tobogán, ahí pasamos un poco de miedo, ponía para niños mayores de 10 años, se lo comentamos al monitor que estaba abajo del tobogán esperando a los niños y nos dijo que no había problema, cuanto menos peso tuvieran mejor, pues abajo menos saltaba; al llegar abajo del tobogán su cara era de susto, pero nada, ella seguía con la idea de patinar, por lo que el haber intentado distraerla no sirvió de nada.
El siguiente paso fue decidir quién entraba, yo tenía claro que quería patinar. Mi hermana no quería, pero, cómo no, terminé convenciendo a mi padre para que patinara con nosotras.
| Como podéis ver, los tres patinando. |
Lo pasamos genial patinando. A mi prima le dieron un pequeño delfín y así se pudiera montar en él mientras yo le deslizaba.
La media hora que duró el período lo disfrutamos con algún que otro resbalón, alguna que otra caída de mi padre… ¡lo que nos pudimos reír!
Después nos marchamos a cenar por ahí y más tarde a dormir, el día había dado bastante de sí.
El domingo por la mañana a mi hermana y a mi nos tocaba estudiar, asi que nos quedamos en casa mientras mi familia salía a dar una vuelta, y por la tarde cuando mi prima Alejandra se levantó de la siesta nos fuimos a Sol.
Estaba abarrotado de gente, ella como loca saludando a Miki y Mini, Dora Exploradora, Pocoyó… que se encontraban en Sol.
Mas tarde nos fuimos a “Cortilandia”, había gente pero no estaba lleno.
Lo pudimos ver cómodamente, ella muy ilusionada, pero según mi opinión, no es lo que yo recuerdo de los “Cortilandias” de mi infancia, tal vez es por la edad, pero sigo opinando que los de hace unos años eran mejores.
El lunes al colegio, y por la tarde tenía escuela de idiomas, asi que prácticamente no pude estar con ellas, pero por la noche pusimos todos en familia el árbol el Navidad en el salón, a mi prima pequeña le hacía mucha ilusión.
El martes otra vez fiesta, y vuelta otra vez a Sol, la plaza mayor, el museo de ratón Pérez y otra vez Cortilandia, no se cansa de verlo.
Teníamos que volver a casa pronto porque volvían a Salamanca y Alejandra lo único que quería era volver a Sol para ver a todos los muñecos Disney, que se pasean por la plaza, con su piroflexia y demás.
Después de haber experimentado unos días diferentes, volvía la rutina, colegio, y vuelta a la escuela de Idiomas. Ese día me fueron a buscar a la salida Diana, Inés, Aroa, Nazaret y Lucía.
Estuvimos dando una vueltecita, comimos unos churritos y para casa que hacía muchísimo frío.
El Jueves por desgracia me tenía que levantar temprano para ir a mi queridísimo pueblo, ironía, claro está; es como una pequeña aldea perdida por no se sabe dónde, la cual está habitada por dos vecinos, y por nosotros los fines de semana…
Por la tarde nos fuimos al monte a dar un paseo, cuando llegamos a casa ya se estaba oscureciendo, pero esa noche no tenía ganas de hacer nada, no sabía que me pasaba, estaba apática.
Al día siguiente me levanté con mucho dolor de garganta y me dolía todo el cuerpo, sobre todo la espalda, la cabeza, no sabía que me pasaba. Es uno de esos momentos en el que lo único que te apetece es dormite en la cama, cubriéndote con mil sábanas y no levantarte nunca.
Ya por la tarde mi madre me puso el termómetro y tenía 38º de fiebre, el analgésico que había estaba caducado, y decidimos que como nos teníamos que acercar a Riaza a la farmacia, aprovechábamos para acercarnos a urgencias, pues el dolor me había subido a los oídos.
El diagnóstico del médico fue que era un proceso vírico aunque no descartaba que más tarde necesitase antibiótico, tenía la garganta muy irritada pero aun no se me habían formado placas.
Cuando llegué a casa me tomé el medicamento y me vino muy bien, pues a las 3 horas no parecía la misma.
El sábado acabé de recuperarme, estuve estudiando, y poniendo un poco la casa en ambiente navideño.
Por la noche subimos a Riaza a casa de mis abuelos, se celebraba el cumpleaños mi prima Andrea, y cómo no, estuvimos viendo el partido Madrid - Barcelona aunque el final no fuera como nos hubiera gustado, fue entretenido.
El domingo a levantarse pronto pues los deberes esperaban, ya que no podía con dolor de cabeza de los últimos días. Tenía bastante para hacer de alemán, ya que el examen de la escuela de idiomas es el miércoles 21 y ¡me tengo que poner las pilas!
Vinimos pronto y qué bien que no encontrásemos retenciones en la carretera, como siempre.
En resumen, esta semana ha sido ¡perfecta!, la visita de mis primas fue genial, y aunque no haya podido disfrutar de ella al cien por cien, he hecho de todo y ha sido diferente a cualquier otra.
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