domingo, 27 de noviembre de 2011

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

NO TENGAS MIEDO, LLAMA AL 016

El viernes el 25 de noviembre se celebró como cada año, el Día Internacional Contra la Violencia de Género.

Las Naciones Unidas en el año 1999, a propuesta de la Republica Dominicana y con el apoyo de 60 países aprobó que el 25 de noviembre  se celebraría el DIA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO, para recordar a todas esas mujeres que han perdido la vida en manos de unos indeseables, pues según  mi opinión no se les puede calificar de otra manera.

En nuestro colegio no hemos querido pasar por alto este día. Sobre las 10 de la mañana nos reunimos Primaria y Eso en la plaza del Colegio, para recordar a todas las mujeres víctimas del maltrato. Nuestro Director Félix Bajo, dijo unas palabras para todos los allí presentes, conmemorando a todas las víctimas.

Los niños de Primaria nos sorprendieron a la finalización de las palabras de nuestro Director, alzando en lo alto una cartulina con una vela pintada por ellos. Fue realmente emotivo.
Mientras los niños mantenían sus velas en el aire, mantuvimos un minutos de silencio. Finalizamos el acto con un fuerte aplauso.

Las agresiones y asesinatos de mujeres que aparecen casi a diario en nuestros medios de comunicación bien sean visuales o escritos, son  tan cotidianos que casi empiezan a asumirse como algo inevitable, pues aunque se ha conseguido avanzar en la dirección correcta aún  queda mucho camino por recorrer.

Creo que es necesario y lo primero que hay que hacer, y ahí estamos todos para poner nuestro granito de arena, desde  la enseñanza como en la vida social, se haga desaparecer la discriminación y la exclusión en muchos ámbitos, dando paso a una igualdad.

Pienso que no se está haciendo todo lo posible para combatir este mal a pesar de las medidas que se han ido tomando, debemos exigir a todos los Gobiernos, que se tomen en serio este problema y se impliquen para actuar de forma contundente para prevenirlo y atajarlo, se deben de profundizar más en medidas de sensibilización y prevención, aunque la violencia de género afecta principalmente a las mujeres, la solución de este mal depende de todos nosotros.

Se considera violencia contra la mujer, todo tipo de actos violentos, desde el empleo de la fuerza física, golpes, contusiones o lesiones hasta la violación, pasando por el acoso o la intimidación, o bien agresiones verbales, como insultos, amenazas, humillaciones... todo esto supone un atentado a la dignidad de las personas.

En los últimos años ha ido aumentando este tipo de violencia. Ayer podía leer en un periódico que al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género, es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre los 15 y los 44 años.
En este año según nos comentó nuestro Director de Secundaria Félix Bajo, iban 54 mujeres asesinadas. En España sufren el maltrato 400.000 mujeres. La muerte de victimas de la violencia doméstica es hoy uno de los problemas más graves de la sociedad en general.

La violencia de género no conoce las clases sociales. No voy a contar el caso que conozco muy de cerca, pero sí quiero hacer un resumen de una historia, de una persona conocida. En mi casa cada día que oímos un maltrato o asesinato, sin querer pensamos en el caso de una compañera de mi madre. De clase social alta, el marido un prestigioso médico, hoy todavía en activo, y ella después de su trabajo, estaba relacionada con la política, exactamente con el Partido Socialista. Mi madre nos comentaba que ningún compañero se podían imaginar que esa persona tan activa, con un carácter tan fuerte, que  parecía que se iba a comer el mundo, la que siempre tenía soluciones para cualquier problema que le surgía tanto a ella, como a cualquier compañero, que siempre tenía una sonrisa en la cara. Esa persona era... una persona maltratada.
Llegó un día que desapareció del trabajo, no contestaba al teléfono, nadie sabía dónde estaba y los jefes tampoco decían nada. Simplemente que pasó, llegó un  día que dijo "no aguantó más", y denunció al marido.
Estuvo en un piso de acogida con sus hijos y después de mucho tiempo se acaba de incorporar a su antiguo puesto de trabajo. Ha estado trabajando en otros centros, es decir escondida, distinta identidad, etc...no lo veo justo que una persona que no haya hecho nada se tenga que esconder y el hombre libremente como si no hubiera pasado nada.
Mi madre nos comentó cuando hemos vuelto a recordar su fatídico caso, que ahora aunque ella quiere ser la misma, no lo es, le falta esa fuerza interior que tanto le caracterizaba, y su sonrisa tampoco es la misma.

Hay que pensar cómo se sienten esas mujeres, que en un momento de su vida han sufrido esa desgracia.

Desde aquí les ofrezco mi apoyo, les quiero decir que nadie se  merece ser inferior, darles a entender que se merecen el mejor de los tratos, que no están solas, pues  la sociedad les apoya, que sean fuertes y que les sonrían a la vida, al fin y al cabo ellas están aquí.

Tenemos que ayudar a estas personas para que no se sientan culpables de nada, que simplemente son víctimas de este mal que entre todos tenemos que radicar.

Me viene ahora mismo al pensamiento un caso en mi pueblo de verano, al ser muy pequeño ya sabemos y para el que no lo sepa se lo digo, todos los vecinos saben la vida de todos, y si no la saben, se lo imaginan y en el peor de los casos, se la inventan.
Recuerdo haber oído comentarios sobre un matrimonio jubilado que pasaba (y digo pasaba pues el señor ya ha fallecido el año pasado de cáncer) largas temporadas en el pueblo, eran españoles pero residían en Paris.
Allí se oía comentar que este señor, por llamarlo de alguna forma, le pegaba unas palizas a su mujer impresionantes (esta señora iba con mi tía a andar todas las mañanas o casi todas, había algunas veces que la llamaba por Teléfono a mi tía y le decía que no podía ir, y eso significaba que le había pegado o ella veía venir que se aproximaba otra paliza).
No podía faltar mucho tiempo de casa, ni podía hablar con ningún hombre sin estar él presente, y ahora estoy pensando... es que ¿nadie se atrevió a denunciar? O tal vez hubo alguna denuncia. Cuando vaya al pueblo en navidades le voy a preguntar a mi tía, el por qué no se le denunció nunca a esta persona.
También quiero comentar que este sinvergüenza para las demás personas era muy majo y servicial como dicen allí. Si eres un maltratador lo eres aquí, allí o en cualquier momento, y no se puede permitir.

Desde aquí quiero animar a todas las mujeres que se sientan maltratadas que no les de vergüenza, pues el "PERDONAMÉ..."  "LO SIENTO..."  "NO VOLVERÁ A OCURRIR..." "DAME OTRA OPORTUNIDAD", saben que al final no sirve para nada, el que lo ha hecho una vez tarde o temprano lo volverá hacer, que no tengan miedo de llamar la TELEFONO 016, este teléfono no deja huella, ni en la marcación del teléfono ni en las facturas, pues así los agresores no saben que las victimas están pidiendo ayuda.

En memoria de esas mujeres que ya no están entre la sociedad, hay que recordarlas, y para eso cada 25 de noviembre tenemos que salir a la calle y  asistir algún acto que se hace en su memoria.

Quiero dejar el mensaje enviado por Julia de Mingo, una conocida de mi familia, y a la cual le gusta hacer  poesía: 
"Él le mandaba flores"

Mi primera inspiración
sobre violencia de género,
fue un mensaje de Internet

“Él le mandaba flores”
ese era el título;
Algo en  mí se despertó
sentí fuego en mi interior
¿cómo se puede callar
ante tal barbaridad?...
y a día de hoy intento
con unas simples palabras
decirles a las mujeres:
<<no permanezcas callada
que es mejor cerrar la puerta
si  entra luz por la ventana,
y aunque hoy te resulte duro
tienes derecho a un mañana…
un mañana de ilusiones
un mañana de esperanza>>.

Julia de Mingo 25/11/2011

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