La semana pasada tratamos un tema de gran polémica en el
debate semanal de clase de Lengua y Literatura. Este tema era “piercing y
tatuajes en menores de edad”.
Para comenzar tuvimos que posicionarnos según nuestras
opiniones, por un lado aquellos que
estuviéramos a favor o los que estuviéramos en contra, una cosa que
parece tan sencilla a mi no me lo resultó, pues, realmente pensando en el tema
en sus pros y contras, me di cuenta que formaba parte de un grupo al que
denominamos “neutros”.
Cada grupo habló y manifestó su opinión, comenzamos
nosotros, los neutros, explicando nuestra posición y a partir de ellos comenzó
el debate que dio mucho que hablar.
Después de escuchar y de aportar en la clase todo aquello
que pensamos acerca de este tema, aclaré mis ideas y mis conclusiones fueron
que sí, es cierto que un adolescente tiene criterio suficiente para saber de qué manera actuar, de qué forma vestir e
incluso a esta edad ya tomamos decisiones que afectan a nuestro futuro ,por
ello ¿por qué no elegir si nos queremos tatuar o hacer un piercing? Pero también
hay un punto en contra que va relacionado con esto que acabo de decir, pues,
hay un dato que nos dice que la mayoría de los adolescentes tatuados se
arrepiente de ello y dedice quitárselo, pagando el triple de lo que les costó.
Por último, otro de los inconvenientes que se da en estos
casos es que para trabajar aquellas personas con tatuajes o piercings visibles
son en ocasiones discriminados y aunque la apariencia no debería de ser el
principal inconveniente es as, y por desgracia vivimos con ello y al fin y al
cabo nos perjudica.
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